Mantenimiento
Curar y mantener el acero
Un acero se cuida como una sartén de hierro: limpio, seco y con una capa finísima de aceite. Hecho eso, dura décadas y no vuelves a pensar en ello. Esta es la parte aburrida que decide si tu placa sigue siendo buena dentro de diez años.
Las tres reglas: cúralo antes del primer uso, no lo mojes caliente y no lo guardes húmedo. El resto son detalles.
Por qué se cura
El acero al carbono se oxida con la humedad. El curado forma una capa fina de aceite polimerizado que protege la superficie y mejora el desprendimiento de la masa. Es normal que se oscurezca con el uso: es la pátina, no suciedad.
Cómo curarlo (paso a paso)
- Lava una vez con agua tibia y un cepillo para quitar restos de fábrica o aceite de protección. Si viene con óxido superficial, pásalo con estropajo.
- Seca bien con un paño y deja 5 minutos en el horno tibio para eliminar la humedad.
- Aplica aceite en capa muy fina con papel de cocina, como si quisieras quitarlo. Más aceite no es mejor: queda pegajoso.
- Hornea a unos 230–250 °C durante 1 hora, boca arriba, con la cocina ventilada.
- Deja enfriar dentro del horno apagado.
- Repite 2 o 3 veces para una capa uniforme.
Qué aceite: sirve cualquier aceite fino de cocina. El de girasol alto oleico o el de linaza apto para uso alimentario se usan mucho porque polimerizan bien. Elige uno y sé constante. Ventila: habrá humo.
¿Y si ya viene curado de fábrica?
Algunos aceros se venden pre-curados. Aun así, conviene dar una o dos capas propias antes del primer uso, sobre todo si hay zonas claras o con óxido. Los aceros sin curar suelen llegar con embalaje antióxido; tendrás que curarlos tú.
Limpieza diaria
- Deja enfriar del todo (no lo mojes caliente: puede deformarse).
- Raspa los restos con una rasqueta de plástico o madera.
- Pasa un paño ligeramente húmedo y seca.
- Si hay manchas, usa un cepillo suave y agua; evita el jabón en exceso.
- Si lo notas seco, da una capa muy fina de aceite antes de guardarlo.
No lo metas al lavavajillas ni lo dejes en remojo. Guárdalo en un lugar seco.
Si aparece óxido
- Frota con estropajo de acero fino o lana de acero hasta quitar la zona.
- Lava con agua, seca de inmediato.
- Aplica aceite y hornea 1 hora a 230–250 °C.
- Repite el curado 1–2 veces.
El óxido superficial es reparable. Solo si hay picaduras profundas conviene valorar el reemplazo.
Qué evitar
- Cortar la pizza encima.
- Productos abrasivos fuertes o lejía.
- Aceite en exceso (queda pegajoso).
- Dejarlo en un horno mientras haces pirólisis.
- Guardarlo húmedo.
Es normal que queden marcas
Manchas oscuras, tonos marrones o irisaciones son habituales y no afectan al resultado. Si te molesta la estética, cambia a un acero de acabado liso: se limpia mejor que uno rugoso.
Notas
- El proceso de curado es el estándar para hierro y acero al carbono. Las temperaturas dependen de tu horno y del aceite usado.
Lo siguiente
Con la placa curada, el resto es horno: alturas, tiempos y el truco del gratinador en hornear con acero. Y si todavía estás decidiendo, por qué acero y no piedra.
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